Cómo preparar un discurso de boda y tener éxito: VOL III. – USO DE RECURSOS

Lo prometido es deuda, aquí os traemos la tercera parte de la serie dedicada a los discursos de boda. Esperamos que haya sido de tu agrado. Si es así, regálanos los correspondientes likes y… si no, coméntanos por qué, así lo haremos mejor la próxima vez.

Asimismo, te recordamos que tienes a tu disposición los dos volúmenes anteriores donde encontrarás todo lo necesario para hacer un discurso de bodas y quedar estupendamente.

  1. Preparación, estructura y duración.
  2. Que decir y que no decir.
  3. Recursos para un discurso de boda.  

Tercera Parte: Recursos para tu discurso de boda

Poemas.

Puedes recitar un poema completo (siempre que sea corto) o un simplemente un extracto del mismo. Una parte del texto que contenga la carga del significado que mejor se adapte a lo que quieres decir. Por cierto, cuando hablamos de poemas, también incluimos canciones en esta categoría.

En el uso de poemas hay varias cosas que tienes que considerar:

  • Cuidado con el significado del poema. Tienes que reflexionar sobre el significado del poema que vas a utilizar. La poesía, a veces, es difícil de entender y cuando nos paramos a pensar en el verdadero significado de un poema que siempre nos ha gustado, puede que nos llevemos una sorpresa. En estos casos, la mejor estrategia siempre es investigar y si tienes dudas… pregunta.

Despacito2.jpg

  • No basta con que sea bonito, piensa en cómo se puede interpretar. Existen poemas de amor preciosos y de una calidad literaria incuestionable pero son totalmente inapropiados para una boda (al menos, si quieres llegar a la comida sin que te odien).

Ejemplo 1: En un lugar fuera de la mancha de cuyo nombre directamente no me acuerdo, había un hidalgo concejal, al que le gustaba adornar las bodas civiles que oficiaba con el siguiente poema  de Pablo Neruda:

“Yo te he nombrado reina.

Hay más altas que tú, más altas.

Hay más puras que tú, más puras.

Hay más bellas que tú, hay más bellas.

Pero tú eres la reina.

El poema es más largo, pero continúa en la misma línea.

Hay quien dice que este poema habla sobre la verdadera esencia del amor. Y no lo dudamos, pero dado que no te encuentras en un recital, es mejor evitar textos en los que insinúes que la novia no es la más guapa, ni la más alta, ni la más pura. 

Las dos consideraciones pueden ser de aplicación para cualquier otro recurso “externo” que queramos incorporar en nuestro discurso.

Por otro lado, la temática del poema debería ser relevante o cuanto menos estar relacionada con la temática del discurso; que recordemos es una boda. En el volumen anterior, como ejemplo a este respecto comentábamos que no tiene sentido recitar “Canción del pirata” en un discurso de boda, pero por si no quedó claro, aquí os traemos un nuevo ejemplo que, por surrealista que os parezca, cuenta la leyenda que una novia se lo recitó a su futuro esposo a modo de voto nupcial … y sí, la boda continuó con éxito.

Vamos a por ello:

Ejemplo 2:

Río Duero, río Duero,
nadie a acompañarte baja,
nadie se detiene a oír
tu eterna estrofa de agua.

Indiferente o cobarde
la ciudad vuelve la espalda.
No quiere ver en tu espejo
su muralla desdentada.

Creo que estaremos de acuerdo, en que esta escena hubiese sido digna de ver.  Pero veamos como continúa más adelante:

Quién pudiera como tú,
a la vez quieto y en marcha,
cantar siempre el mismo verso
pero con distinta agua.

¿El mismo verso pero con distinta agua? Recordad, ojo a las posibles interpretaciones. Una boda, no es el lugar para andar pensando en otras aguas.

Fin del ejemplo, jugad vosotros mismos.

No lo hemos puesto entero. Si tenéis interés, os dejamos el link Romance del Duero

Relatos / Anécdotas.

Sea como fuere, el uso de relatos será el tronco central de discurso. Ya bien, optes por una historia de otro (a modo de metáfora o ejemplificación) o una historia propia a la que llamaremos anécdota.

Cuando optes por contar una o varias anécdotas en tu discurso, ten en cuenta lo siguiente:

  • No es lo mismo vivirlo que escucharlo: Cuando hemos sido protagonistas de una historia, siempre tendemos recordarla con mayor viveza, casi siempre con mayor acción de la que tuvo en realidad. Ten en cuenta esto  la hora de seleccionar y preparar el modo en que vas a contar tus anécdotas.

H3

  • Evita anécdotas vergonzosas: Ni para ti ni para los novios. No es momento de avergonzar a nadie, más bien de ensalzar y agasajar. Si no tienes nada bueno que contar, mejor rechaza la propuesta para hacer el discurso en la boda.

“Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, no lo digas” 

Proverbio Árabe.

  • Que no sean largas o enrevesadas: Si son largas, cansan. Si son enrevesadas, no se entienden. En cualquier caso, no consiguen su objetivo ni tú tampoco.H2

Una vez seleccionadas la anécdotas que vas a utilizar, prueba a contarlas a terceras personas (preferiblemente fuera del círculo habitual tuyo y del protagonista de la anécdota). Observa si funciona y si se entiende. En caso contrario:

  • Cambiar: No la historia sino el modo en que lo cuentas. Si no se entiende cambia lo que no se entienda o explícalo de otra manera. Si es de humor y no lo causa, inténtalo de otro modo a ver si cambia (no hay cosa peor que, en el momento de la verdad, pienses que la gente se va a reír de algo y no lo haga).
  • Ficcionar: No te lleves las manos a la cabeza, casi todas las historias que te gustan y admiras están ficcionadas. Incluso las historias clásicas son adaptadas hoy en día para atraer al público. No se trata de que las cambies por completo, pero puedes adornarlas un poco. Al fin y al cabo, lo vas a hacer porque es imposible que te acuerdes exactamente de como ocurrió en realidad.
  • Eliminar: Si no funciona de ninguna manera, es vergonzosa o no se entiende , por mucho que te guste, sólo te queda una opción, elimínala y busca otra diferente.

Si te interesa conocer más detalles sobre la importancia, las tipologías o el modo de uso de los relatos en los discursos te recomendamos revisar el artículo “Lo que todo comunicador competente debería saber acerca de los relatos.”

Citas.

El uso de citas en un discurso es un recurso altamente recomendado.

Si quieres saber más sobre la importancia y el uso de frases célebres o citas en un discurso, puedes revisar el artículo: ¿Por qué utilizar citas en tu discurso?

Artículos relacionados:

El poder de recordar y utilizar nombres

¿Por qué utilizar citas en tu discurso?

Lo que todo comunicador competente debería saber acerca de los relatos.

 

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